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Todo lo que debes de saber de la Mandarina y su cáscara y recomendaciones para los Diabéticos

Hay una gran variedad de frutas cítricas en el mundo conocidas por sus colores llamativos (naranja, verde claro y amarillo), por su adictivo sabor y su delicado y característico olor. Todas se caracterizan por su contenido rico en nutrientes y vitaminas además de por sus beneficios a la salud. Una de las más importantes es la mandarina, que se considera familia cercana de la naranja y que comparte con ella muchos beneficios.

Incluir frutas en la dieta es una cuestión saludable; es por esto que a la hora de escoger las personas se inclinan por las de mejor sabor. Esto pudiera ser perjudicial para una persona que tenga un desorden metabólico como la diabetes y deba controlar exactamente la cantidad de glucosa y otros componentes que ingesta diariamente.

Para los diabéticos amantes de los cítricos es importante saber si es recomendable que la mandarina sea ingerida por pacientes con diabetes, sus beneficios, su índice glucémico, sus propiedades y de qué formas puede ser ingerida.

Origen de la mandarina

La mandarina es una fruta tropical que se originó en Asia; más específicamente en China, Indochina y Japón. Su nombre se deriva del color que los mandarines (gobernantes de la China antigua) utilizaban para vestirse se asemejaba a la piel naranja llamativa de las mandarinas.

La fruta proviene de un árbol llamado mandarino que crece en su mayoría en climas tropicales y cálidos en épocas húmedas.

En la actualidad los países que la producen en mayor escala son China, Japón, España, Argelia, Brasil, Paraguay, México, Bolivia, Venezuela, Perú, Israel, Marruecos y Ecuador.

Características de la mandarina

Las mandarinas en general tienen un olor muy característico que agrada al olfato y que en muchos casos ha sido objeto de recreación en perfumes e inciensos para perfumar un ambiente específico. Además, su sabor entre dulce y ácido y su jugosidad hacen que la mandarina sea una de las frutas más consumidas en el mundo. En este sentido, también su facilidad para pelarla y consumirla en gajos hace que su consumo sea mucho más atractivo. Una mandarina consta de una forma ovalada color naranja cubierta por una piel no comestible y que por dentro se separa en gajos marcados. Su sabor es dulce y su consistencia es jugosa; algunas variedades tienen semillas dentro que sirven para plantar otros mandarinos y obtener más fruta.

En el mundo hay cuatro grandes tipos distintos de mandarina a saber:

Clementinas

Son una combinación argeliana que cruzó una mandarina con una naranja silvestre; son de color naranja llamativo y usualmente no tienen semillas. Su forma es esférica y aplanada y pesan entre hasta 80 gramos. Es decir, lo común es que quepan en la palma de la mano. La piel no es muy gruesa y es fácil de pelar; su concha no es consumible pero su fruto es muy carnoso y dulce. Algunas pueden alcanzar hasta los 100 gramos en una sola mandarina y su pulpa es muy jugosa al igual que sus gajos se separan con facilidad. La recomendación es que estas mandarinas sean cultivadas cuando aún no alcanzan el punto de madurez, porque al dejarse madurar en el árbol tienden a hincharse y a perder su característica jugosa. Su recolección es entre noviembre y febrero y se mantiene mejor en climas fríos. Algunas de sus variedades son la clementina fina, clemenules, Marisol, oronules, clemenpons, oroval y esbal. Que varían unas de otras por su tamaño y fecha de recolección

Híbridos

Son aquellas que pertenecen al género citrus que se caracteriza por juntar citrus x tangerina y citrus reticulata con otras especies del género que al final terminan siendo mandarinas también. Son de color naranja más oscuro, casi rojo y es mucho más dulce, además posee ácidos orgánicos que se sienten en el paladar. La piel es mucho más fina y tiende a adherirse a la fruta. Además, la pulpa es muy jugosa y su recolección es menos estricta que la de las Clementinas, puesto que aún si pasa mucho tiempo en el árbol, sigue conservando su jugosidad.

Satsumas

Son oriundas de Japón y se caracterizan por su prominente aroma. Las frutas son de un color más amarillento o claro y su forma es similar a la de las otras mandarinas. Su corteza es mucho más gruesa y tiene una textura bastante rústica. De la misma manera es su pulpa, es más dura y tiene menos sabor que en las otras variedades. De esta clase crecen tres clases muy marcadas de satsumas: Okitsu, Owari y Clausellina.

Clemenvillas

Se caracterizan por su tamaño que supera a todas las anteriores. La corteza es más rojiza y su pulpa tiene un sabor más ácido pero con mucho líquido. Usualmente este tipo se incluye con las clementinas, sin embargo se diferencian por su tamaño y sabor. La concha es semigruesa y es fácil de pelar, así mismo los gajos se separan fácilmente pero es usual que contengan semillas en el centro. Este tipo de mandarina crece más en países suramericanos y su recolecta es entre noviembre y enero.

Información nutricional de la mandarina

Los componentes nutricionales de la mandarina variarán según su tipo, cultivo y cantidad que se ingiere; así como su preparación con otros alimentos. Sin embargo, en general las mandarinas son fuente de muchos nutrientes importantes para el cuerpo.

Según Alimentos.org, por cada 100 gramos de mandarina esta es la distribución de nutrientes:

0,30 miligramos de hierro

0,63 gramos. de proteínas

34,53 miligramos de calcio

1,80 gramos. de fibra

150 miligramos de potasio

Ciertas trazas de yodo

0,09 miligramos de zinc

9,20 gramos. de carbohidratos

10,91 miligramos de magnesio

64,99 microgramos de vitamina A

0,06 miligramos de vitamina B1

0,03 miligramos de vitamina B2

0,41 miligramos de vitamina B3

0,20 microgramos de vitamina B5

0,08 miligramos de vitamina B6

0,45 microgramos de vitamina B7

21,83 microgramos de vitamina B9

0 microgramos de vitamina B12

32,02 miligramos de vitamina C

0 microgramos de vitamina D

0,29 miligramos de vitamina E

0 microgramos de vitamina K

20 miligramos de fósforo

44,70 kcal

0 miligramos de colesterol

0,20 gramos. de grasa

9,20 gramos. de azúcar

0 miligramos de purinas.

Además, es considerado uno de los alimentos bajos en sodio con mayores beneficios para la salud.

Igualmente, casi el 86% de la mandarina está conformado de agua por lo que también es un excelente alimento para mantener el cuerpo hidratado y con vitalidad.

Según esta tabla, la mandarina es una fruta bastante saludable cuyo consumo puede representar la diferencia en una dieta completa y balanceada.

Índice Glucémico de la mandarina

Una forma de definir el Índice Glucémico de un alimento es como decir qué tanto va a elevar ese alimento el azúcar en la sangre de cada persona del 1 al 100. Siendo que 1 representa lo mínimo que el azúcar en la sangre se elevará a causa de este alimento y 100 lo máximo que se puede elevar y tener como consecuencia quebrantamientos de salud.

Para una persona que padece de diabetes es importante tener un control del índice glucémico de los alimentos pues esto lo llevará a saber qué cantidad de un tipo de alimento puede ingerir, cuales tipos de comidas preferir y de cuáles alejarse. Este índice se aplica a las frutas y vegetales para conocer qué nivel de azúcar natural tienen y si son o no perjudiciales para la salud del paciente.

Las mandarinas están entre la categoría de índice glucémico bajo; ya que le es otorgado un 30 en la escala.

Esto permite que se pueda mezclar con otros alimentos para conseguir la cantidad de calorías, hidratos de carbono y azúcar necesaria para cada persona.

¿Consumir mandarinas aumenta el azúcar en la sangre?

No, al menos no de forma importante. Los nutrientes que aporta la mandarina ayuda a que el cuerpo digiera muy bien el azúcar y no represente ningún pico dañino para la salud. Es decir, si bien pudieran haber ciertas variaciones en el azúcar por el consumo de mandarina, estas no serían sustanciales ni afectarían con la vida del consumidor.

¿Una persona diabética puede consumir mandarinas?

Si, de hecho la ingesta de mandarinas está recomendada para personas con diabetes. La razón es que su consistencia aporta antioxidantes que las personas con diabetes necesitan en su cuerpo, sobretodo para la cicatrización de heridas; así mismo ayuda a prevenir enfermedades degenerativas y otros tipos de afecciones. Además, la mandarina tiene buenos contenidos de fibra que ayudan al mejor funcionamiento del cuerpo y apoyan con la conservación de los nutrientes en el mismo.

Beneficios de la mandarina

Las mandarinas tienen propiedades tanto nutritivas como medicinales que pueden colaborar con el funcionamiento del organismo de muchas maneras. Debido a su cantidad de nutrientes, son frutas que no deberían faltar en una dieta balanceada, algunos de sus beneficios son:

Ayudan con la digestión y la obesidad

La ingesta de mandarinas después de las comidas facilitará la digestión de los alimentos y las vitaminas habidas en ella ayudan en el tratamiento de úlceras y otras afecciones similares. Además, su contenido en hidratos de carbono, zinc, magnesio y fibras hacen que la fruta aporte energías y ponga el cuerpo en funcionamiento para combatir la obesidad y el sobrepeso.

Son diuréticas

Por sus altos contenidos en líquidos ayudan a depurar las toxinas del organismo y botarlas de manera natural; así mismo ayuda a combatir la retención de líquidos y las infecciones propias de este tipo de afecciones. Su bajo índice de calorías y su colesterol inexistente hacen que esta sea una fruta ideal para consumir cuando se lleva una dieta estricta o se busca disminuir de peso.

Estimula el sistema inmunológico y aumenta las defensas

Esto debido al gran contenido de vitamina C que tiene; así como las otras vitaminas que hacen un buen fuerte para el fortalecimiento de los glóbulos blancos en la sangre y de las defensas generales en el cuerpo. Esto hace también que la mandarina contribuya al buen funcionamiento del sistema nervioso, muscular y cardiovascular; por lo que previene enfermedades de este tipo.

Aporta antioxidantes

Estos sirven para retrasar el envejecimiento y las enfermedades degenerativas. Al mismo tiempo que en las mujeres ayuda a prevenir riesgos de malformación durante la gestación de un bebé.

Recomendado para personas hipertensas

Su bajo contenido en sodio hace que la fruta sea además llamativa para las personas que tienen hipertensión. Esto porque es una forma saludable de consumir alimentos naturales que no conlleven riesgo para su salud. Así mismo, su alto contenido en potasio y fibra aportan nutrientes fundamentales especialmente a las personas con esta condición.

Hasta la concha tiene propiedades beneficiosas

Pese a que la concha no se ingesta propiamente, la cáscara de la mandarina es muy útil y contiene una concentración de nutrientes mayor que la pulpa de la misma fruta. Contiene altos niveles de pectina que ayudan a que los intestinos funciones de manera correcta. Así mismo contiene polisacáridos que ayudan a eliminar toxinas y otros químicos perjudiciales habidos en el cuerpo.

Hay mandarinas en todo el mundo y su costo es bajo

Las mandarinas son una fruta que se distribuye en todo el mundo, son bastante comunes y hasta se podría decir que tradicionales. Esto es un beneficio fundamental, ya que se tienen una gran cantidad de nutrientes y el costo es muy bajo, es decir, no representa un gran costo para los beneficios que da.

¿Qué cantidad de mandarina puede consumir un diabético?

La cantidad recomendada de mandarina para una persona diabética es de hasta 3 mandarinas en un día. Sin embargo, esto puede variar según el tipo de diabetes que tenga la persona y cuál sea su dieta diaria. Sin embargo según la cantidad de nutrientes la cantidad podría ir de hasta media mandarina a las tres mandarinas según sea el caso.

¿Cómo puede consumir mandarina un diabético?

El consumo de mandarina en una persona que padece diabetes puede ser menos cuidadoso que con otro tipo de alimentos. Es decir, la primera recomendación es que la persona consuma la fruta en su forma natural; pelando la concha y comiendo los gajos, pero no las semillas. Al probarla sabrá que no es necesario endulzar sino que puede disfrutar de una cómoda y deliciosa merienda en cualquier lugar donde esté.

La recomendación de los especialistas es a tomar la fruta sin ningún tipo de agregados, la razón es que cuando se prepara de otras formas los nutrientes tienden a intensificarse y hay que poner más cuidado con el índice de azúcar que produce en la sangre.

Sin embargo, no es que las preparaciones hechas con mandarina estén contraindicadas, solo hay que ponerles más atención; de hecho hay otras formas de aprovechar todos los componentes y nutrientes de la mandarina y de salir un poco de la rutina para aquellos pacientes que se cansan de comer siempre las mismas cosas.

Te de Cascara de mandarina

Como se mencionó antes, la cáscara de la Mandarina puede incluir muchos nutrientes concentrados que no se encuentran propiamente en la fruta. Ya que una persona no se va a comer la concha de la mandarina, es conveniente que tome este residuo, se lave bien para evitar la contaminación de desechos externos y se hierva en agua por cerca de diez o quince minutos. Luego de esto se deja reposar aun con las conchas y al cabo de unas horas se extrae la concha. Es un té o infusión que puede tomarse frío o caliente y que aprovecha muy bien los nutrientes habidos en la concha.

Crema de mandarina

Esta preparación es para las personas que les gustan las natillas y las conservas. Se puede poner sobre pan tostado o consumirse como una compota y es una idea deliciosa de cómo consumir este producto.

Esta receta requiere un par de mandarinas, yemas de huevo y una cucharada de fécula de maíz. Para esto se exprimen las mandarinas y se ponen a hervir y luego se les coloca las yemas de huevo batidas y la cucharada de fécula de maíz. Se deja hervir y luego se envasa para dejarse enfriar. Luego de enfriarse, la crema contará con una consistencia más espesa y estará lista para comerse.

Precauciones de la ingesta de mandarina en diabéticos

Para los diabéticos no está recomendado ingerir la mandarina en jugo. La razón es que en el jugo de mandarina todos sus componentes son unidos y esto genera que el organismo los procese más rápido. La gran cantidad de cítricos más el azúcar presente en la mandarina pudieran representar un efecto más bien perjudicial para la salud del diabético.

Así mismo, cuando la diabetes está acompañada de enfermedades digestivas no se recomienda la ingesta de mandarinas; la razón es que los cítricos pueden aumentar inflamaciones en los intestinos, gastritis e irritación en la membrana mucosa.

Por último, la mandarina está contraindicada para pacientes que sufren alergias y enfermedades diagnosticadas con problemas en el hígado, riñones y con hepatitis, nefritis o colecistitis. La razón es que sus componentes pueden agravar las alergias y hacer más agudos los demás padecimientos.

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