Te Sorprenderan las Propiedades medicinales de la Planta de Incienso.


Te Sorprenderan las Propiedades medicinales de la Planta de Incienso.

El incienso es una planta que ha sido testigo de grandes acontecimientos de la historia, especialmente de la historia religiosa. por ejemplo fue uno de los regalos que llevaron los Reyes Magos a Jesús, cuando nació en Belén. Siempre se le ha dado un sentido un tanto mágico y especial, por lo que hoy queremos contarte para qué y cómo puedes utilizarlo.  Esta planta es natural del sur europeo, Asia y Australia, y es ampliamente conocida por su exótico aroma. De igual manera, además de sus características aromáticas, posee propiedades medicinales que merecen ser conocidas.

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Las propiedades de la planta de incienso son conocidas desde la antigüedad y se han utilizado desde siempre en Egipto, China, Grecia, Roma, India y países árabes.

Externamente se puede hacer un ungüento para tratar zonas con edemas, hinchadas, lastimadas o quemadas. Los tés se pueden consumir como estimulantes y limpiadores de la piel, así como también para tratar problemas estomacales.

Planta de Incienso.

El incienso es una planta, conocida bajo el nombre científico Boswellia carterii o Bsowellia sacra, que ha sido testigo de grandes acontecimientos de la historia de la humanidad.

Incluso hoy día se lo utiliza para preparar perfumes y para realizar diferentes rituales. De hecho, forma parte de los rituales más importantes de la iglesia católica.

Pero además de estos usos tradicionales, la planta de incienso también puede utilizarse como remedio natural para tratar diferentes afecciones; gracias a las propiedades que contiene.

  • Expectorantes. Popularmente se utiliza el incienso para tratar enfermedades respiratorias como por ejemplo laringitis, bronquitis, resfriados y gripe.
  • Antibacterianas. Por otra parte, además de las propiedades expectorantes que se le conocen y que ayudan a eliminar las flemas, posee también efectos antibacterianos, que reducen ciertos problemas respiratorios.
  • Tópicas. En forma tópica se la utiliza para tratar naturalmente las aftas y las ulceraciones de piel.
  • Cosméticas. Asimismo, también se pueden aprovechar sus propiedades para eliminar manchas de piel, cicatrices, arrugas y estrías. Se puede incluir dentro de cremas caseras y naturales rejuvenecedoras. Incluso se puede utilizar para reducir la celulitis en forma natural.
  • Tranquilizantes. los aceites esenciales del incienso reducen la ansiedad, y calman los nervios.

Más beneficios del incienso.

La resina se suele masticar para mejorar la salud bucal en general: tener dientes y encías más fuertes. Cuida el sistema digestivo, evitando los dolores de estómago, también es un expectorante y por ende ayuda a curar resfriados, gripes y otras enfermedades del tracto respiratorio.

El incienso mejora la memoria y disipa el letargo, alivia los dolores de cabeza y ahuyenta los mosquitos. A menudo se utiliza para los dolores musculares y los producidos por el reuma y la artritis. Durante el embarazo, puede aliviar las náuseas y ayudar en el momento del parto.

Se cree que puede tratar enfermedades como el Alzheimer, la enfermedad de Crohn, el Parkinson, el asma y el cáncer. También ayuda en cualquier problema que tengamos en el cerebro, como por ejemplo un aneurisma, evitando el daño cerebral y el envejecimiento, y mejorando notablemente la memoria y la capacidad cerebral para concentrarse, aliviando la fatiga. Mejora el sistema inmune en general y puede tratar también enfermedades mentales como la depresión.

Cómo usar el incienso.

Para disfrutar de las propiedades de la planta de incienso, podemos utilizarla de muchas formas diferentes: se puede añadir el aceite de incienso en cremas para el rostro y para hacer masajes, hacer infusiones con las hojas -que también pueden utilizarse como baño de vapor-.

También es especialmente importante el aroma, por lo que podemos utilizar el aceite o simplemente quemar incienso para apreciarlo. Se puede añadir un poco de aceite de incienso diluido en agua para hacer compresas y también se puede masticar y comer -tanto las hojas como la resina-, aunque es algo que no está recomendado en todos los casos, por lo que primero debemos asegurarnos de que es seguro para el consumo.

 

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