Semilla de Linaza Conoce los Beneficios de Consumirla.


Las semillas de linaza se han hecho muy populares en los últimos años, pues los estudios han determinado que están llenas de importantes nutrientes que favorecen nuestra salud y que actúan como un suplemento para bajar de peso.

Muchos consideran que la linaza es un grano, porque tiene un esquema de vitaminas y minerales similar a éstos; sin embargo, la mayoría coincide en que es una semilla, rica en fibra, antioxidante, además de ser la mejor fuente vegetal de ácidos grasos omega 3.

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¿Cuáles son las propiedades de la linaza?

La linaza es una fuente rica de fibra dietética, tanto soluble como insoluble. La fibra soluble es aquella que tiene la capacidad de ayudarnos a regular la presión arterial, los niveles de azúcar en la sangre e incluso se le ha asociado con la prevención de diverticulitis y  del cáncer de próstata.

Por su parte, la fibra insoluble está relacionada como un mejor funcionamiento digestivo, pues se dice que es reguladora del movimiento intestinal, sirve de alimento a la flora bacteriana, lo que ayuda a digerir mejor los alimentos para una correcta absorción de nutrientes.

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Valor nutricional.

En promedio, la linaza contiene 41% de grasa, 20% de proteína, 28% de fibra dietética total, su composición puede variar dependiendo de la genética, el medio ambiente, el procesamiento de la semilla y el método de análisis utilizado. Unaa cucharada sopera de semilla aporta 50 calorías y 3 gramos de fibra, mientras que en su forma molida aporta 36 calorías y 2 puntos 2 gramos de fibra.

Beneficios de las semillas de lino o linaza.

Pequeña pero poderosa.

La linaza tiene fama de ser una semilla maravillosa para la pérdida de peso. De ella se extrae un aceite vegetal rico en fibras dietéticas y ácidos grasos de las series Omega 3 y Omega 9. Además se le atribuyen beneficios para el corazón, sistema circulatorio y hasta el cáncer. Mira más y revisa que no falten en tu dieta.

Para bajar de peso.

De acuerdo con una investigación de la Universidad de Harvard, las semillas de linaza pueden ayudar a las personas a perder hasta 37% más peso que aquellos que no consumen este alimento. Gracias a su riqueza en fibras vegetales ayuda a controlar el sobrepeso y a regular el apetito por la sensación de saciedad que produce.

Lucha contra el cáncer.

Se cree que el alto contenido de lignanos (fitoestrógenos que promueven una mejor división celular) es su mecanismo de defensa contra el cáncer. Un estudio del Centro Médico de la Universidad de Duke mostró prometedores resultados de la ingesta de linaza en el tratamiento de cáncer de próstata, la semilla retardó dramáticamente el crecimiento del tumor entre un 30 y 40%.

Combate el colesterol.

De acuerdo a los resultados de una investigación de la Universidad de Copenhague las semillas y el aceite de linaza son capaces de reducir el colesterol malo y favorecer el desecho de grasa a través del excremento. Su contenido de fibras solubles es lo que impiden la acumulación de colesterol en la sangre, facilitando su eliminación por vías naturales y evitando que sea absorbido por el organismo.

Para la hipertensión.

Un estudio del Centro Canadiense de Investigación en Salud y Medicina Agro-Alimentaria (CCARM) mostró que el consumo diario de productos enriquecidos con linaza reduciría los niveles de presión arterial en pacientes con enfermedad arterial periférica. Dicho efecto sería debido a su alto contenido de ácido alfa-linolénico y fibra.

Aliada contra la diabetes.

Según estudios recientes -dos realizados en China y uno en los EE.UU.- consumir alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 como el que se encuentra en la linaza está asociado a un riesgo menor de desarrollar diabetes tipo 2. Las investigaciones publicadas en American Journal of Clinical Nutrition muestran que una dieta rica en ácidos grasos estimula la llamada “cascada de señalización de la insulina”, es decir, ayuda a mejorar la forma en que el cuerpo utiliza la azúcar en la sangre.

Es un afrodisíaco natural.

Investigadores del Instituto Científico para el Estudio de la Linaza de Canadá y EE.UU. encontraron que el aceite contenido en la linaza es un afrodisíaco natural que impide el bloqueo de las arterias que irrigan la mitad inferior del cuerpo. La linaza limpia e incrementa el flujo sanguíneo, lo que ayudaría en algunos casos de disfunción sexual.

Fuente de vitalidad.

La linaza es una gran fuente de vitaminas, principalmente las del grupo B (incluyendo la vitamina B9 o ácido fólico) que favorecen la transformación de los alimentos en energía, pero también contiene vitaminas C, y E, que son antioxidantes ideales para combatir los radicales libres y aminorar el proceso de envejecimiento.

Contra el estreñimiento.

Un estudio de la Universidad de Pensilvania indica que la semilla de linaza cuyo nombre científico es Linum usitatissimum, ayuda en los procesos de estreñimiento crónico, limpiando intestinos y como lubricante de la vía intestinal. La linaza tiene un alto contenido de fibra y mucílago que se expande cuando entra en contacto con el agua, en los intestinos provoca una contracción que estimula la evacuación intestinal.

Maravillosas cualidades.

La linaza contiene una mezcla muy interesante de nutrientes, es la mejor fuente vegetal de ácidos grasos omega-3 y fitoestrógenos, además es rica en fibra soluble e insoluble. El ácido graso omega-3, es esencial para la formación de membranas celulares, hormonas y el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

Adiós al estrés.

Investigadores del Instituto Científico para el Estudio de la Linaza de Canadá y EE.UU. aseguran que el consumo diario de linaza otorga una sensación de calma útil para bajar el nivel de estrés ya que retarda la sobreproducción de agentes bioquímicos, como el ácido araquidonico, el principal ácido graso que produce y utiliza el cuerpo cuando hay estrés.

Una semilla con historia.

La Enciclopedia Británica relata que la linaza formó parte de la alimentación entre los griegos y romanos. Hipócrates escribió que era usada para el alivio de dolores abdominales y durante el siglo octavo Carlomagno, rey de los francos promulgó una ley que obligaba a sus súbditos el consumo de linaza para asegurar una salud buena.

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