Equinácea, Dispara tu Sistema Inmunológico

Se trata de una hierba que se usa completamente para tratar diferentes dolencias y enfermedades. Sirve para combatir infecciones respiratorias, urinarias, herpes, fatiga crónica, migrañas y mareos, entre otras.



Características de la equinácea.

La echinacea o equinácea es una planta con origen en América del Norte y es usada desde la antigüedad por las tribus americanas. A su vez, fue adoptada por la medicina tradicional a principios del siglo XX. En total tiene 23 subespecies, de las cuáles 10 son aptas para el consumo humano. Las tres variedades más extendidas son Purpúrea (la más efectiva), Angustifolia y Pallida. Es rica en vitaminas B y C, riboflavina, betacarotenos y minerales (hierro, calcio, magnesio y sodio). Muchos productos naturales que encontramos hoy en las herboristerías y homeopatías tienen equinácea. Se emplea desde la raíz hasta las flores en su totalidad, también semillas, hojas y tallos.

Esta planta era usada para curar las heridas producidas por las flechas o las mordeduras de las serpientes. También tenía aplicaciones como desinfectante y bactericida. Era común para enfermedades de transmisión sexual, anginas, llagas en la boca y problemas en los ojos.

La principal virtud de la equinácea son sus propiedades antimicrobianas contra las bacterias, virus y hongos, siendo muy buena como antibiótico natural. Estimula el sistema inmunitario, produce más glóbulos blancos, puede tomarse seca, como suplementos, tintura, cápsulas y tabletas.
Propiedades de la equinácea.

Aparato respiratorio,

Gracias a sus propiedades antivirales, sirve para el tratamiento de variadas enfermedades respiratorias y peude usarse como un preventivo para tales dolencias, sobre todo en niños, personas mayores, con sistema inmune débil, enfermos, etc. Cura la gripe y el resfrío; los problemas de garganta (como faringitis o anginas); la bronquitis; la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la influenza, las alergias, la fiebre del heno y la sinusitis.

Infecciones corporales o estados de debilitamiento.

Esto se debe a que la equinácea es un gran estimulante del sistema inmune, siendo buen tratamiento en las enfermedades infecciosas cuando el organismo no cuenta con muchas defensas. Entre ellas, podemos destacar:

  • el herpes (labial, genital HPV y zoster)
  • las infecciones de la vagina (producidas por microbios u hongos)
  • las infecciones en el sistema urinario (como la cistitis o la uretritis)
  • infecciones del oído (sobre todo la otitis)
  • los orzuelos (se produce cuando una bacteria penetra en el folículo piloso de la pestaña)
  • enfermedades de transmisión sexual (SIDA, sífilis y gonorrea)
  • debilidad corporal (como es el caso del síndrome de fatiga crónica, tras una operación o en la convalecencia).

Cáncer.

También tiene que ver su capacidad de estimular el sistema inmunitario. Se ha usado la equinácea en pacientes con defensas bajas debido a la quimioterapia o radioterapia con muy buenos resultados, pero además, las investigaciones demuestran que es eficaz para eliminar las células cancerosas.

Aparato digestivo.

Estimula el apetito, sirve para aumentar las secreciones salivales, ayuda en la digestión y es un remedio eficaz para los que sufren de boca seca.

Inflamaciones de tendones y músculos.

La equinácea tiene un gran poder anti-inflamatorio, excelente para las lesiones por deporte, accidentes, caídas, golpes, etc. Se usa para la tendinitis y la bursitis.

Usos externos.

El zumo fresco de la planta de equinácea aplicada sobre la piel tiene grandes beneficios en los casos de: heridas, cortes, úlceras, quemaduras, hemorroides, picaduras de insectos, cortes, forúnculos, abcesos, acné, espinillas, puntos negros, eccemas, llagas en la boca, gingivitis, anginas, faringitis.

Otras aplicaciones de la equinácea.

Disminuye la fiebre, facilita el proceso expectorante de las flemas, trata la malaria y la difteria, ayuda en las enfermedades del aparato circulatorio (como ser reumatismo o septicemia), reduce las migrañas y es recomendada en los pacientes con un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Cómo consumir equinácea.

Un experto es el responsable de indicar las dosis y periodicidad de la ingesta de equinácea, lo mismo que ocurre con las demás plantas o aceites esenciales. Como todas las partes de esta hierba pueden utilizarse, podemos conseguirla en diversas preparaciones, desde extracto seco a fluido pasando por cápsulas, infusiones y tinturas. En el caso de usarlo de forma tópica se puede comprar como apósitos, cremas o lociones.

Para las infusiones se emplean las hojas y el extracto seco de raíz, pueden consumirse hasta cinco tazas de té el primer día y luego ir reduciendo la cantidad hasta una diaria.

EFECTOS SECUNDARIOS DE LA ECHINACEA.

Cuando se toma por vía oral, la equinácea generalmente no causa efectos secundarios. Sin embargo, algunas personas experimentan reacciones alérgicas, incluyendo erupciones cutáneas, aumento del asma y anafilaxia (reacción alérgica potencialmente mortal).

Con todos los beneficios de la equinácea como un refuerzo natural del sistema inmunológico, es fácil pasar por alto algunos de sus efectos secundarios potencialmente peligrosos.

Para evitar el riesgo de desarrollar efectos secundarios y complicaciones es aconsejable el uso de la equinácea por un máximo de seis a ocho semanas.

Las personas alérgicas a las plantas relacionadas con la familia de las margaritas (ambrosía, crisantemos, caléndulas, y las margaritas) son más propensas a experimentar reacciones alérgicas a la equinácea, al igual que las que tienen asma o atopía (tendencia genética a las reacciones alérgicas).

Náuseas y problemas estomacales son algunos de los efectos secundarios más comunes al tomar echinácea. Si sientes mareos consulta a tu médico antes de tomarla de nuevo.

Otro efecto secundario potencial de la equinácea es su interacción con otros fármacos. De acuerdo con la Centro Médico de la Universidad de Maryland se debe evitar su consumo si está tomando inmunosupresores.

ECHINACEA POSOLOGÍA

La equinacea está disponible comercialmente en forma de cápsulas, jugo, extracto de té, y tintura. Algunos estudios indican que puede tomarse por vía oral tres veces al día durante un máximo de siete días en una dosis de 500 mg a 1.000 mg (miligramos).

One Response

  1. Anónimo 3 meses ago

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: